3-Rotación de la tercera falange

Rotación de la tercera falange.
  

Esta imagen totalmente entrañable para todos aquellos que sentimos un profundo respeto por los animales e incluso para aquellos que no son muy cercanos a este mundo, no deja de ser una utopía a veces.

Una de las necesidades vitales para su bienestar es el cuidado de sus cascos, algo que muchos no ven porque sólo miran desde este ángulo de la foto.

Ignorar o no prestar atención a esa necesaria tarea de aplomar y recortar sus cascos periódicamente, nos lleva a mostrar a veces el lado más cutre y atendiendo a un ser vivo podríamos decir cruel, dando muestras de una falta de ética moral por parte de su propietario.

La situación de estrés a la que está sometido la burra hace que cada vez estén más limitados sus movimientos, lo que añade menor desgaste y agrava el problema.

  

¿Cuál es la causa de tal despropósito? podríamos pensar en el factor económico de su mantenimiento, falta de profesionales en el sector, quizás la falta de relevancia por el lugar que perdió como animal de trabajo y muchas más, pero no son ciertas del todo ni justifican que ningún animal se pueda encontrar en estas condiciones.

Aún tendría que mejorar la actuación por parte de la administración en el bienestar de algunas especies consideradas de “menor” importancia, que en ocasiones hacen que tengamos que avergonzarnos de nuestra propia especie.

Dicho ésto, el caso que presento es uno de tantos que encuentro cada día más frecuentemente en el medio rural por el papel secundario que han pasado a tener nuestros burritos.
Este ejemplar tenía un crecimiento exagerado de sus cascos por la falta de aplomado y recortado que habría necesitado periódicamente.

Sus extremidades posteriores que soportan un menor desgaste se encontraban en esta situación.

  

Las extremidades anteriores mostraban bastantes problemas que afectaban a la integridad de la tapa desequilibrando por completo el aplomo de las mismas.

   

El problema añadido que se plantea es que, como consecuencia del exceso de longitud del casco, una estructura que se ha visto involucrada de forma especial es el Tendón Flexor Digital Profundo, que por la particularidad de su inserción en la parte más caudal de la tercera falange está sometido a mayor tensión, de tal modo que unido a la situación de estrés que se ha producido en el apoyo durante todo este período, ha desembocado en la inestabilidad mecánica del tejuelo, provocando la rotación de la tercera falange.

En cuanto iniciamos la labor de aplomado observamos cómo el casco se ha ido adaptando inevitablemente con el paso del tiempo a su nueva situación y que hay mucha labor por hacer.

Evidentemente podemos observar la zona de presión con un hematoma correspondiente al borde de la tercera falange, justo por delante de la ranilla y la amplitud de las láminas como consecuencia del desplazamiento del hueso.

   

 

Una vez finalizado el aplomado del casco, en la extremidad posterior podemos comprobar que no todo está perdido y que incluso podemos acercarnos de nuevo a la alineación del eje de sus falanges, eliminando la tensión que ejercía el Tendón Flexor Profundo y ayudando a restablecer la estabilidad del tejuelo, con la correspondiente comodidad para el animal, no sin antes hacer de una vez lo que había sido necesario en el último año (unos seis aplomados y recortados).

En la extremidad anterior se ha procedido a eliminar todas las capas de crecimiento anormal y hormiguillo existente, volviendo a dar una alineación del aplomo aceptable y devolviendo la integridad necesaria al casco para su apoyo correcto.

Es gratificante ver cómo podemos cambiar por completo el estado en que se encontraba este animal, tan sólo se trataba de realizar un rebajado y aplomado correcto y que aunque hay daños que no podemos reparar del todo, para la vida y la actividad que realiza éste, bastará con que de aquí en adelante se realice su aplomado periódico sin más.

Dos horas de trabajo bastan para devolver la dignidad al animal y completar la foto desde todos los puntos de vista, esperemos que su cría que despierta admiración y muchos sentimientos más, entre otros motive el de la responsabilidad de darle todos los cuidados, incluido el recortado y aplomado de sus cascos.