11-Deformidad flexural en posteriores

Deformidad flexural en posteriores.

Como en casos anteriores las deformidades flexurales en potros recién nacidos suelen estar relacionadas con una mala posición intrauterina, el caso que describimos a continuación trata sobre la retracción de las estructuras tendinosas, en primer grado del T. Suspensor del Menudillo y a su vez del Tendón Flexor Superficial.

CASO 11.1

En esta ocasión el problema afecta a las extremidades posteriores que es menos común, esta situación afecta al equilibrio del potro impidiendo un apoyo firme que le permita situarse por sí sólo de una forma estable; en estas primeras horas tras el parto sabemos la importancia que adquiere que el potro pueda mamar y lo decisivo que va a ser para su desarrollo, de hecho si no conseguimos en poco tiempo que se mantenga de pie existen una variedad de complicaciones que van a ir apareciendo y todas ellas comprometidas para su evolución, desde tener que administrar personalmente su alimentación a la atrofia de su musculatura por falta de apoyo y ejercicio así como la aparición de ulceras por decúbito, entre otras.

CASO 11.2
CASO 11.3
CASO 11.4

En ocasiones cuando la retracción es mas leve se puede optar por colocar alguna extensión bajo el casco con elevación del talón en mayor o menor grado, con intención de bascular el menudillo hacia atrás, pero en casos como éste donde el menudillo se encuentra luxado por delante de la vertical el recurso anterior pierde su eficacia.

La primera actuación bajo la supervisión del veterinario, fue la colocación de una férula para poder estabilizar el nudo articular del menudillo, además con ello logramos dar soporte en la base del pie lo que permite al potro mantenerse en pie y poder moverse con facilidad una vez que se acostumbra. Apenas diez minutos bastan para que se sienta seguro y comience a andar pudiendo mamar con total normalidad.

CASO 11.5
CASO 11.6

Dejamos las férulas y transcurridos tres días observamos en el siguiente video como el potro se ha adaptado a las férulas y realiza una vida normal pudiendo pasearlo y mantenerlo en un recinto exterior controlado sin necesidad de confinarlo en el box todo el tiempo.

Procedemos a retirarlas para observar el resultado obtenido, y comprobamos que hemos logrado dar estabilidad al menudillo impidiendo que el eje central de la articulación caiga hacia delante, en contra, se aprecia que el eje con respecto al casco no es el normal y los talones se encuentran elevados del suelo, normal por otra parte y a partir de aquí ya no hará falta trabajar con las férulas que siempre implican riesgo de provocar laceraciones o rozaduras por presión.

CASO 11.7
CASO 11.8

Inmediatamente después de quitar las férulas lógicamente existe una cierta inestabilidad en el apoyo de las extremidades que se verán afectadas por la acción que realizaremos a continuación al colocar unos elementos fabricados en PVC a medida para cada caso y que empleo en mis trabajos.

CASO 11.9

Por un lado ampliamos la palanca en el borde dorsal del casco para aumentar la palanca sobre el Tendón Flexor Profundo y buscar el apoyo sobre los talones, pero para poder hacerlo de forma progresiva la base de la ortosis queda en el aire flexible y móvil ofreciendo además una elevación compensada en la zona del talón necesaria para que tanto el Tendón Flexor Superficial como el T. Suspensor del Menudillo que eran los afectados por la retracción en principio no queden relajados y participen en la recuperación del eje podofalángico hacia su normalidad.

La intención es intentar recuperar la alineación correcta de las falanges de una forma progresiva con cierta flexibilidad en la que el potro se vaya adaptando y vaya compensando las anomalías que padecía.

Se mantienen las correcciones durante una semana y después procedemos a retirarlas.

Como se aprecia en las imágenes se ha recuperado la alineación en cierto grado y ya sólo queda hacer un seguimiento de la evolución permitiendo que el potro lleve una vida normal con ejercicio y en libertad.

CASO 11.10
CASO 11.11